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Una portada y contraportada de artistas locales, y a todo color, para la crónica número 134 de Lugia



Hoy vamos a hacer un post diferente. Uno que no habíamos hecho hasta ahora. Desde que comenzamos esta aventura del blog, siempre os hemos ido desgranando los contenidos que dan forma a nuestra revista, de la que tan orgullosos nos sentimos. Secciones como ‘Valdepeñeros por el mundo’, ‘El Rincón del Cronista’, ‘Hace más de cien años’…; o artículos de nuestros colaboradores, como Victoriano Rueda, un habitual, han ido llenando nuestros contenidos, dando un adelanto de lo que luego podéis encontrar en la crónica.


Pero, ¿y qué pasa con lo que se ve a primera vista cuando tenéis la revista en vuestras manos? ¿Acaso no hay algo que decir de las maravillosas portadas y contraportadas que la ilustran cada número? Pues sí, la verdad es que hay mucho que decir, porque cada una de ellas tiene un trabajo detrás que merece tener también su “momento de gloria”.


Y por eso hoy os vamos a hablar de ellas. De la portada y la contraportada de nuestra próxima revista, la 134, que se repartirá en Valdepeñas entre todos los socios los próximos días.


Vamos a empezar con la portada.


La portada de este nuevo número es un óleo sobre lienzo de uno de nuestros artistas locales más conocidos: Rafael Rivilla, al que todos conocéis de sobra. Se trata de una pintura de uno de los lugares más emblemáticos de nuestro pueblo: El paraje de Pitillos.


Esta portada sigue la línea editorial de Lugia, en la que destaca lo artístico por encima de la fotografía y que tiene como objetivo destacar lugares y edificios emblemáticos de nuestro pueblo.


Como todos ya sabéis, Rafael cuenta con bagaje profesional más que extenso, pues el próximo año celebrará sus 40 años como artista. Ya desde temprana edad en el colegio, destacó por sus dibujos e ilustraciones. Y bajo la enseñanza de Emiliano Herrera se interesó muy pronto por la pintura. Después, comenzó sus estudios de Arte y Delineación en la Escuela de Artes y Oficios de Jaén e inició sus primeros pasos artísticos en el óleo, acuarela y carboncillo.




Rafael siempre encontró una fuente de inspiración en su pueblo, sus rincones y sus gentes, poniendo siempre sus manos al servicio de la cultura valdepeñera. Pertenece, además, a Lugia, como Socio de Honor, con la que colabora con sus dibujos siempre que se le solicita.


Nos centramos ahora en la contraportada.


Se trata de dibujo idealizado de un elemento arquitectónico de Valdepeñas, concretamente de la fachada de la casa situada en la Calle Sol, número 13. Está realizada por otro artista local, Juan Martínez Martínez.


Juan Martínez es zapatero, profesión que aprendió de su padre, pero con una gran vocación y admiración por la pintura. Y con un gran talento, la verdad.


Fotografía sacada de un vídeo realizado por Ticana.

Juan, además, será el encargado de ilustrar las siguientes contraportadas de Lugia, todas bajo la misma temática: dibujos idealizadas de elementos arquitectónicos valdepeñeros. El objetivo de estas obras es que queden para la posteridad aquellos elementos que ya han desaparecido o que no se conservan tal y como eran.


¡Esperemos que os gusten tanto como a nosotros!

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