• comunicacionlugia

Recordamos la entrevista con Manuel Martínez Huertas, “El del cine”


¿Quién no se ha sentado en las butacas del cine Iris para ver una película? ¿Quién, en épocas más cercanas, no esperaba con ansia esos días de verano en los que el cine abría sus puertas para proyectar las películas del momento? Y eso fue solo la época final, porque la historia de ese cine viene de mucho más atrás de la mano de Manuel Martínez Huertas.


Y precisamente de él, de Manuel, vamos a hablar hoy, recordando esa entrevista que nuestro colaborador Jesús López Ortega le hizo en el año 2003.


Manuel Martínez Huertas, conocido como “El del cine” o “El del butano”, nació el 17 de julio de 1924, en Los Cortijillos. Pese a que este paraje está en término de Fuensanta, sus padres, Juan Manuel Martínez Gutiérrez y María de la Cabeza Huertas Gallego, al ser valdepeñeros, lo inscribieron en Valdepeñas, de donde se ha sentido él siempre. La familia lo conformaban dos hermanos más, María del Carmen, dios años menor que él, y Sebas, que nació en 1939.


Los padres y una sobrina de Manuel, en 1960.

Como era normal en la época, Manuel no fue a la escuela. Tomó algunas lecciones de Pedro Martínez, un primo segundo de su padre, de Manuel Montijano, y de Ramón Torres. A pesar de que estas lecciones no sumaron más de dos años, Manuel aprendió a leer y escribir, así como algo de matemáticas, de problemas y de aritmética.


Lo que sí empezó Manuel a hacer desde muy temprana edad fue trabajar en el campo, como tantos otros de su generación. Concretamente, se encargaba del cuidado del ganado caprino y porcino para el pequeño consumo familiar. “En la niñez de aquellos años había poco espacio para el juego y mucho para el trabajo. Entonces existía otra consideración acerca de los estudios y de la necesidad de aprender los entresijos de una profesión o de un oficio”, le explicaba Manuel a Jesús.


Manuel no tuvo la oportunidad de formarse, puesto que tenía que ayudar a su familia en las labores agrícolas, en los Cortijillos o en el Papel, donde se trasladó la familia en 1937, en plena guerra civil, cuando Manuel tenía 12 años. Un año más tarde le pidió permiso a su padre para coger y probar el arado y ya se quedó con él, como herramienta de trabajo, hasta los 21 años en que tuvo que abandonarlo para marcharse a cumplir el servicio militar.


Manuel, en el servicio militar en 1945.

Prestó sus servicios como soldado de la División de Infantería Acorazada Brunete número 63", con sede en Sevilla, donde estuvo 30 meses. Le contaba a Jesús que durante su época militar tuvo oportunidad de profundizar en algunas cosas de su área de interés, como la mecánica y la escritura.


Acabada la etapa militar, en 1948, volvió a Valdepeñas para continuar con las labores agrícolas. En su mente, sin embargo, ya rondaban otras ideas empresariales, entre ellas, el tan querido por todos los valdepeñeros, cine de verano, que supondría la aparición de la gran pantalla en nuestro pueblo.


El Cine Iris fue instalado en la calle Retumbo, en unos terrenos que pertenecían a su abuelo paterno, que compró el molino aceitero que había allí y, posteriormente, una nave contigua de unos 300 metros cuadrados, que era un antiguo teatro casi en ruinas, pero que se podían aprovechar ciertos elementos. Estos terrenos fueron adaptados con un coste total de 55.000 pesetas, precio que también incluía 300 sillas y 100 sillones de mimbre. Después, al dueño del Cine Iris de Torredelcampo, quien iba a dejar el negocio, le compró la totalidad de sus enseres, como una máquina de cine marca GAUMONT ESCOLAR, con su correspondiente equipo de sonido, una pantalla de tela y 400 sillas, todo ello valorado en la cantidad de 16.000. Ya solo quedaba formalizar el contrato con la empresa distribuidora de películas.


Tiempo después, pidió a su padre quedarse con la titularidad exclusiva del cine, puesto que en principio pertenecía a ambos. Para ello debió abonar a su padre la misma cantidad que había costado montarlo, 100.000 pesetas.


El negocio del cine pasó por un momento de crisis cuando la venta de televisores experimentó su gran auge. Pero Manuel no cejó en su empeño y continuó con el negocio. Fue en 1986 cuando Manuel decidió cerrar el negocio y decidió ceder gratuitamente su local del Cine Iris al Ayuntamiento de Valdepeñas y a la Diputación Provincial de Jaén para programar el cine de verano, así como, también, para que la compañía teatral TICANA pudiera representar sus obras de teatro.


En los primeros años de actividad con el cine Manuel alternó dicha tarea con el campo y otras faenas agrícolas, pero con el paso de los años encontró otras dos formas de ganarse la vida. La primera, la de distribuidor del gas butano en Valdepeñas. Al principio, sobre 1960, Manuel comenzó a trabajar con un "microdepósito de gas", cuyo titular era la empresa jiennense de "Manuel Rubio y Cía.”. En 1964 continuó como Distribuidor Oficial de Gas Butano, con un almacén propio que, como parte de las medidas de seguridad, hubo de cercar con ladrillo para poder obtener la licencia.


La segunda actividad que realizaba era comercial, puesto que por aquellas fechas Manuel tenía una tienda muy reducida en un local bajo de la calle Las Parras, propiedad de Federico Parra Montes y que él tenía en alquiler. En aquella tienda siguió con droguería y perfumería y además incorporó electrodomésticos. Pasado un tiempo, alquiló la casa de Juan Bautista Gallego, en la calle Cristo, donde amplió el negocio.


La tercera actividad profesional y de importancia desarrollada por Manuel se refiere a todo cuanto representa ser la persona que introdujo la señal y las imágenes de televisión en nuestro pueblo a través de la venta e instalación de televisores.


Manuel, en 2003.

En cuanto a su vida personal, Manuel se puso novio con María Francisca Madera Caballero, también valdepeñera, con 27 años. Tras 7 años de noviazgo, se casaron. El matrimonio no tuvo hijos. “Manuel sabía perfectamente que no podría tener descendencia con su esposa, ella se lo hizo saber a priori, pero a él no le importó, pues era la que él quería y amaba”, explicaba Jesús.

214 visualizaciones0 comentarios